Lunes 29 de marzo 2021

Mario González

Iban a dar las 3 de la tarde de este domingo 28 de marzo y las unidades de emergencia de Dolores Hidalgo circulaban a toda prisa por calles y avenidas, el ulular de sirenas se escuchaba en diferentes puntos de la ciudad, patrullas, ambulancias y motobombas se dirigían a la salida de San Miguel de Allende, habían recibido el reporte de que un accidente había ocurrido en la carretera que conecta a Dolores Hidalgo con San Luis de la Paz.

Unidades de Protección Civil, Bomberos, Tránsito Municipal se trasladaban al lugar de referencia, Rescatistas y Paramédicos sentían la adrenalina en sus cuerpos y en su mente llevaban la idea de prestar ayuda y quizás salvar vidas, el reporte era que una pipa con gas se había volcado y necesitaban su presencia con urgencia.

Fue en el tramo de la carretera federal comprendida entre las comunidades 7 Reales y Jaltomate, ahí estaba una pipa de la gasera URBAN, había salido de la carretera y estaba volcada, entre cactáceas  y árboles silvestres, estaba la pipa recostada sobre el lado del copiloto, no se reportaban lesionados, pero sí era inminente el peligro que representaba este suceso, extra-oficialmente se supo que la pipa tenía una capacidad de unos 17 mil litros y el tanque estaba al 85%.

Elementos de Protección Civil acordonaron el área mientras que los Bomberos revisaban las válvulas y  Agentes de Tránsito apoyaban en la vialidad, a los pocos minutos llegaron Agentes de la Guardia Nacional en su división Caminos y Carreteras del destacamento de San Luis de la Paz para apoyar en las labores a los cuerpos de emergencia de la Cuna de la Independencia Nacional,

La situación no era fácil, habría que enfriar la pipa y esperar para realizar el trasiego del peligroso combustible, cada movimiento debería realizarse con cautela y cada minuto podría parecer eterno por el peligro que representa un accidente de esta magnitud. Bajo los fuertes rayos del sol, los valientes hombres y mujeres de las dependencias trabajaban sin descanso, los minutos y horas avanzaban hasta llegar la noche.

El trasiego fue realizado con éxito y los trabajos se prolongaron hasta después de la media noche, trabajaron con cautela para la seguridad de los habitantes de esa zona y para proteger a los automovilistas que circulaban por el lugar.

Una vez más quedó de manifiesto la capacidad, profesionalismo y trabajo en equipo de los elementos de las corporaciones dolorenses que intervinieron en este percance, todos terminaron cansados, sedientos y hambrientos, pero con la satisfacción de haber hecho un trabajo limpio, lento y seguro, sin descartar que una posible falla en sus movimientos hubiera ocasionado un desastre donde tal vez hubieran perdido la vida muchos de los rescatistas y gente que habita en los alrededores