Jueves 21 de enero 2021

Mario González

Fue minutos antes de la media noche del pasado miércoles 20 de enero de 2021, que a la central de emergencias 911 ludovicense, llegó un reporte respecto un accidente de tránsito y que requerían unidades de emergencia de inmediato.

El reportante indicaba que en la carretera federal 57, cerca del kilómetro 93, un tráiler había salido de la carretera, se había impactado contra un domicilio y ambos comenzaron a incendiarse.

De manera conjunta rescatistas y paramédicos, además de bomberos voluntarios, salieron del municipio ludovicense, tenían el reto de llegar lo antes posible al kilómetro 93 de la carretera federal 57.

Fue después de unos minutos que personal de equipos de rescate apreciaron distancia que el reporte era verídico, siendo necesario que los bomberos al llegar descendieran de inmediato de su unidad y comenzaran las labores contra el fuego.

De manera extraoficial se dijo que al interior de la cabina de la pesada unidad una persona se encontraba, por lo que se tuvo que actuar con pronta rapidez a fin de salvaguardar la integridad del chofer.

Bomberos del municipio ludovicense actuaron con esmero y dedicación comprometidos a sofocar el fuego.

Tras algunas horas el fuego fue sofocado, tristemente el conductor murió calcinado debido a las llamas del fuego.

Socorristas y paramédicos se encargaron de confirmar que al interior de la casa habitación no existieran personas, indicando que este inmueble estaba completamente deshabitado.

De la pesada unidad podemos indicar se dijo en el lugar iba cargada con resina liquida y que el conductor, por razones que se ignoran, perdió el control de la unidad, salto el divisor central y terminó incrustado en un domicilio.

A la zona también llegaron unidades de la Guardia Nacional en su división Caminos y Carreteras, siendo estos los encargados del área por ser de carácter federal y realizando las investigaciones correspondientes, a fin de esclarecer la mecánica de los hechos. Finalmente la camioneta del servicio forense llegó y traslado el cuerpo calcinado a la morgue en espera de la identificación del cuerpo para dar su cristiana sepultura.