Dolores Hidalgo C.I.N. Gto. 09 de marzo 2020

  Regina Luna

La Mayoría de los perros que ingresan a la perrera municipal en Dolores Hidalgo salen muertos, cumplen un castigo por el sólo hecho de existir y otro castigo por vivir en la calle y “ser un estorbo para la sociedad”, es por ello que, de acuerdo al reglamento de servicios municipales, el municipio debe encargarse de los perros que vivan en la calle y se establece un cierto tiempo con ellos; si nadie los reclama, los animalitos deben ser sacrificados.

El centro antirrábico en este municipio  se ha encontrado en el ojo del huracán en repetidas ocasiones, pues se habla de la forma inhumana en la que personal de este lugar les quita la vida, además de que los perros eran arrojados al tiradero municipal por la falta de un incinerador y al parecer son electrocutados.

Fue apenas el año pasado cuando unas imágenes de perros muertos, entre la basura del tiradero municipal,  se publicaron en Facebook y se convirtió en todo un escándalo para el gobierno de Miguel Ángel Rayas, quien mediante entrevistas, aseguró que los perros morían de la manera más humana posible y que se trataba de un descuido por parte del personal.

En dicha entrevista, siendo el mes de agosto del 2019, el funcionario municipal  aseguraba que se encontraba en trámite  la compra de un incinerador.

Actualmente nos encontramos en el tercer mes del 2020 y realizando un recorrido por el tiradero municipal, nos percatamos que al parecer nunca se hizo la compra del incinerador, y extraoficialmente se supo que existe uno desde la administración pasada, ya que en los terrenos del tiradero municipal se cavó una zanja en la cual se arrojan los perros que son sacrificados y sólo se les coloca un poco de tierra y cal y así queda listo para seguir colocando más cadáveres de perros sacrificados.