La muerte lo sorprendió en plena calle, su cara quedó mirando al cielo

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Dolores Hidalgo C.I.N. Gto. 12 de diciembre 2020

Mario Galván

La mañana del sábado 12 de diciembre de este año 2020, la vida se extinguió para un masculino que la tarde del viernes deambulaba por la zona del Mercado Independencia; en la acera de enfrente a una reconocida carnicería, estaba el cuerpo inerte, a un lado estaba un recipiente de plástico que contenía una bebida y un plato desechable con una hamburguesa, su cuerpo estaba sobre unos cartones y fuentes extra oficiales señalaron que era un indigente, que se llamaba Érick y al parecer era centroamericano.

Vestía una sudadera gris, una chamarra azul y un pantalón en color beige, ¿Su edad? quizás unos 60 años… No cabe duda que uno no sabe cuándo, cómo, ni dónde van a terminar nuestros días, dicen que no tenía familia y algunas personas le iban a entregar algún apoyo hoy sábado 12 de diciembre, el mero día de la patrona de México, el día de la Virgen de Guadalupe, pero el hombre ya no vio los rayos del sol del nuevo día, su hamburguesa tal vez ni la probó, dicen que algunas personas lo corrían del frente de sus negocios, pero esa información no fue corroborada, también dicen que fue reportado a los sistemas de emergencias y los Paramédicos de las dependencias, a pesar del excesivo trabajo en accidentes y personas atendidas debido a la pandemia, aún con falta de personal y de ambulancias, acudieron a revisarlo, el indigente se veía mal desde el día anterior, pero se negó a ser trasladado a un nosocomio, se dijo que al momento de su revisión presentaba aliento de bebidas alcohólicas y los Paramédicos que lo atendieron hicieron su respectivo reporte y después se retiraron para atender otros reportes. Lamentablemente estamos en una etapa donde lo más fácil es opinar sin fundamentos, si los Paramédicos lo hubieran llevado a la fuerza, la ciudadanía hubiera opinado la violación a sus derechos humanos o uso excesivo de la fuerza, si lo hubieran llevado a los separos preventivos quizás también hubieran opinado que sería injusto, pero lo cierto es que nadie lo orientó antes de este triste final, nadie se preocupó por él, nadie le tendió la mano brindándole techo, comida, higiene, cuidados, incluso dicen que lo corrían de algunos negocios y que alguna persona le aventó agua, tal vez con el frío esto provocó una neumonía.

No cabe duda que a veces opinar y juzgar es lo más importante, si todos hiciéramos lo que nos corresponde el mundo sería diferente, pero no hacemos bien lo nuestro y criticamos el trabajo de los demás, laceramos y subestimamos los diferentes oficios, menos el de nosotros, criticamos a nuestros semejantes, pero no admitimos que nos critiquen a nosotros, emitimos blasfemias a otras familias y nos agredimos entre sí, y todo esto origina un aislamiento, una depresión, una enfermedad o una adicción, que poco a poco nos va extinguiendo, nos va matando y que entre millones de humanos, a veces morimos solos, en medio de nada, debajo de nada.

La zona fue acordonada y reguardada por elementos de la Policía Municipal, las personas eran orientadas para que circularan por la acera de enfrente con el fin de que el Perito de la Fiscalía realizara sus actividades, la calle Tabasco fue cerrada en el tramo Hidalgo y Jalisco, más tarde el cuerpo del indigente fue puesto en una camioneta del Servicio Médico Forense y se lo llevaron a San Miguel de Allende para practicarle la necropsia de rigor

Erick murió lejos de la tierra que lo vio nacer, quizás lejos de su familia y en medio de la crítica, para algunos era un indigente, un alcohólico o un enfermo, para otros era un ser humano que su corazón gritaba pidiendo ayuda, pero los oídos sordos de esta sociedad del siglo XXI, se negaron a escucharlo.