Hubo incendio de rastrojo en la comunidad “Claveles” y uno más frente a la Glorieta de José Alfredo Jiménez

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Dolores Hidalgo C.I.N. Gto. 12 de febrero 2021

Mario González

En este mes de febrero se han incrementado los incendios de diferente índole, en diferentes circunstancias y en diversos lugares, relativamente los cuerpos de emergencia tienen mayor actividad y con ello se acrecientan los gastos de combustible, el gasto de máquinas, llantas, mangueras, uniformes, herramientas y accesorios que utilizas los traga-humo para poder trasladarse, sofocar el fuego, recatar los bienes y salvar vidas.

La tarde del jueves 11 de febrero de este 2021 dos unidades de Bomberos de la Cuna de la Independencia Nacional, se trasladaron a la comunidad “Claveles”, situada a un lado de la carretera que conecta a los municipios de Dolores Hidalgo y San Diego de la Unión en el estado de Guanajuato.

Al interior de una vivienda se inició un incendio que estaba consumiendo una gran cantidad de rastrojo, los bomberos ponían su mejor esfuerzo para apagar las llamas y rescatar la mayor parte de este alimento que sirve para nutrir a los animales de diferentes especies. El fuego no cedía y los Bomberos removían el rastrojo para apagar por completo las llamas, pero de repente las brasas avivaban una y otra vez, fueron más de dos horas en que los bomberos luchaban arduamente para que el fuego no se extendiera al interior de la casa, iban y venían, se coordinaban, se relevaban y aplicaban estrategias para poner a salvo a la familia que ahí habitaba.

Después de las 5 de la tarde por fin volvía la calma, una vez más los traga-humo de Dolores Hidalgo, vencieron al elemento llamado fuego, el uniforme ya cansaba demasiado y el calor en sus cuerpos casi era intolerable, pero ahí estaban “al pie del cañón”, con la satisfacción de haber evitado un incendio que pudo haber terminado con un patrimonio y quizás con una o más vidas, humanas o de fauna, terminaron cansados porque cada evento requiere de esfuerzo constante, recibieron palabras de agradecimiento y después se retiraron del lugar.

Más tarde e eso de las 11 y media de la noche, acudieron a un incendio que apenas iniciaba en las inmediaciones del tianguis de “La Plaquita” y enfrente de la glorieta de José Alfredo Jiménez, gracias a su intervención, el fuego no se acrecentó ni se propagó a los alrededores.

Mucha gente ignora que casi todos son voluntarios, nadie les paga, pero la bondad existe en su corazón y su espíritu de servicio está latente en cada momento de su vida, tienen pasión por ayudar al prójimo, dejan de comer por ir a sofocar un incendio, se solidarizan con los ciudadanos y a veces los insultan, los agreden y ni las gracias les dan, pero bueno, ellos siguen con su excelente labor de ayudar sin excepción de clases sociales, colores partidistas, ideas religiosas ni exclusión de culturas.