Dolores Hidalgo C.I.N. Gto. 12 de abril 2021 

Mario Galván

La tarde del domingo 11 de abril del año 2021, los cuerpos de seguridad de la Cuna de la Independencia Nacional, fueron alertados sobre la existencia de dos personas sin vida en el camino de terracería que une a las comunidades Morillos con Jericó en el municipio de Dolores Hidalgo Guanajuato, los cuerpos estaban a un costado del camino y muy cerca de los arbustos, las personas que usan ese camino para transitar, dieron aviso primeramente a la autoridad rural y posteriormente el cuerpo de seguridad dolorense acudió para corroborar la información.

Rápidamente se dirigieron al lugar de referencia y precisamente en el camino viejo de Morillos, pudieron apreciar los cuerpos inertes de dos personas, información no oficial señalaba que, al parecer, los cuerpos correspondían a un hombre y una mujer y mostraban manchas de sangre en sus rostros, otra versión señalaba que los fallecidos tenían impactos de bala; sin embargo, esta información no fue corroborada.

En el lugar, el equipo de noticias de TV INDEPENDENCIA pudimos apreciar que varias patrullas impedían la circulación a toda clase de vehículos, Agentes de Investigación criminal, Peritos y más personal de la Fiscalía General ya procesaban la escena, iban de un lugar a otro, buscaban en los alrededores y levantaban indicios para integrarlos a la carpeta de investigación, varias unidades de Agentes Ministeriales también formaban parte del escenario de investigación, pero el hermetismo era latente en el lugar, no había fuga de información oficial, el personal de la Fiscalía eran discretos y se comunicaban entre sí sólo a través de claves.

La zona acordonada era muy amplia, revisaban centímetro a centímetro el lugar, anotaban datos, tomaban fotos y cada funcionario ponía en práctica sus conocimientos en la materia, mientras que el sol incesante era testigo de este trabajo de la Fiscalía.

Más tarde al lugar llegó una camioneta con personal del Servicio Médico Forense, su función sería levantar los cuerpos y trasladarlos al anfiteatro de San Miguel de Allende para practicarles la necropsia, conocer sus identidades, establecer las causas de su fallecimiento y finalmente entregar los cuerpos a sus familiares.