Dolores Hidalgo C.I.N. Gto. 11 de noviembre 2019

Jesús Neri

Estaba cerca del templo de La Asunción cuando los soldados lo detuvieron, dicen que un trabajador que se encontraba en una de las torres de la iglesia le intentó avisar pero nunca lo escuchó.

Se lo llevaron a él y a su ayudante, allá cerca del rio por donde ahora esta el tiradero municipal y le metieron unos plomazos.

Muy pocos saben que tiempo atrás en nuestro país, hubo una persecución en contra de la iglesia, se le llamó “La Guerra Cristera”.

La encomienda era perseguir y matar a los sacerdotes católicos..

El sangriento movimiento fue con la intención de separar el poder que tenia en ese tiempo la iglesia de los asuntos políticos.

Fue entre los años de 1926 y 1929 en el tiempo de Plutarco Elías Calles, donde de acuerdo a algunas estimaciones, se presume hubo un máximo de 250 mil personas muertas.

En ese lapso, no se permitía oficiar misas dentro de los centros religiosos y los sacerdotes a escondidas llevaban a cabo sus actividades religiosas.

Los fusilaban, los ahorcaban e incluso existen reportes que los torturaban hasta la muerte.

Dolores Hidalgo, no fue la excepción, prueba de ello y en memoria de los hechos violentos, está la cruz de hierro forjado semi unida entre los azolves de riachuelo donde fue ejecutado el cura Pedro Razo.

Le hicieron una capillita donde hasta ahora permanecen algunas de sus pertenencias e incluso el lugar donde fue ejecutado ahora lleva su nombre, se trata de la colonia “La Cruz del Padre Razo” en recuerdo de la amarga lucha que se presentó entre la religión y el gobierno de ese tiempo.

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