Dolores Hidalgo C.I.N. Gto. 19 de abril 2018                          Jesús Neri

Juan sufría una enfermedad congénita en sus pies que influyó para que, en días pasados, le diera gangrena y se los tuvieron que amputar.

“Fue una gran presión conseguir el dinero para que me cortaran los pies y la gangrena no avanzara”. Dijo Juan, quien sentado en una cobija, dentro de su cuarto, explicó que él se dedica a la música, pero ahora que no puede moverse, le preocupa cómo le hará para conseguir el sustento de su casa.

Fueron alrededor de 60 mil pesos, los que, entre familiares y amigos, le ofrecieron para poder amputar las extremidades.

«Para todos sale el sol» dijo Juan, quien a pesar de perder sus dos pies, su pensamiento positivo se dirige a “echarle ganas a la vida” y buscar la forma de conseguir unas prótesis para continuar con sus actividades ordinarias e irle a cantar a Dios, ya que también pertenece al coro de la iglesia.

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